Desde el año 2011 se viene
solicitando con insistencia tanto en Vigo como en A Coruña la guardia de 24
hora en los juzgados de instrucción.
A lo largo de estos años y
durante este peregrinaje se contó con el informe favorable del CGPJ, quien
reconoce que mejoraría el servicio que se ofrece a la ciudadanía, de la Sala de
Gobierno del TSJ de Galicia, así como de una dotación económica del Ministerio
de Justicia incluida en los Presupuestos Generales del Estado en el año 2022. Todo
ello resultó insuficiente pues la Xunta de Galicia no mostró la voluntad
política necesaria para que pudiese materializarse.
Dicha iniciativa contaba con el apoyo unánime de todos los colectivos implicados en la Administración de Justicia entre ellos, los ayuntamientos de Vigo (ver noticia) y A Coruña (ver noticia).
El enorme incremento de la carga
de trabajo en los juzgados de instrucción, hacía pensar que sería imprescindible la
guardia de 24 horas al garantizarse con ello mayor eficacia y agilidad en la
respuesta judicial y así poder mejorar la imagen de las dos localidades pues
cualquier ciudadano podría personarse en las dependencias judiciales y ser
atendido a cualquier hora, prestando un
servicio esencial a esos miles de turistas que cada año nos visitan y que en
muchos casos son víctimas de los delitos anteriormente señalados.
Si bien contamos con el número de
juzgados de instrucción necesarios, la población y la estadística a nuestro favor,
venimos sufriendo la discriminación de la falta de un servicio de guardia de 24
horas y por ello de una falta de un servicio ágil, eficaz que garantice la
inmediatez y la respuesta judicial garantizando la tutela de los derechos
fundamentales y garantías procesales.
Por si todo lo anterior fuese poco el Gobierno
Central propone la conversión de dos juzgados de instrucción en juzgados
de Violencia sobre la Mujer, uno en A Coruña y otro en Vigo.
La propia DXX reconoce que, “sobre todo en el caso de Vigo, afectaría a la
carga de trabajo del juzgado de instrucción, ya que los más de 2.900 asuntos ingresados
de promedio por juzgado el año pasado supusieron ya un 85% del módulo de
entrada fijado por el Consejo General del Poder Judicial” aunque si
vemos la estadística del Consejo General del Poder Judicial estamos entorno a
los 3.100 asuntos anuales.
Por todo ello desde STAJ solicitamos que se evite la conversión de juzgados de instrucción de Vigo y A Coruña en juzgados de violencia sobre la mujer pues con ello únicamente se conseguiría aumentar el numero de asuntos anuales en los siete restantes.
Que se creen juzgados o secciones
de violencia sobre la mujer con las correspondientes plazas de magistrados y
funcionarios y nunca en detrimento de los actuales juzgados de instrucción.