El ministro de Hacienda, Cristóbal
Montoro, admitió ayer que negocia con los representantes de la función pública
un “escenario de creciente retribución en 2016”. Este lenguaje enrevesado
descubre lo que sería la primera subida del sueldo de los funcionarios desde
2010, cuando al albur de la crisis los dos últimos Gobiernos aprobaron recortes
a este colectivo. Hacienda inició ayer la negociación con los sindicatos para pactar
medidas que favorezcan a estos trabajadores públicos e incluirlas en los
Presupuestos de 2016, que presentará en 15 días.
El
secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, abrió ayer
las negociaciones de la Mesa de la función pública con los representantes de
los empleados públicos, tras un año sin convocarlos, en una jornada en la que
este colectivo recibió varios guiños desde el Gobierno. Y que los sindicatos
calificaron como “electoralistas”.
Entre los puntos que se trataron en la reunión
estuvieron el aumento salarial, la devolución de la paga extra, la restitución
de la situación salarial en bajas por incapacidad —en 2012 se les redujo el
sueldo al 50% a partir del cuarto día de baja—, temas de igualdad, oferta
pública de empleo y tasa de reposición. “Pero sin concretar nada”, insistieron
desde las organizaciones sindicales.
Fuentes presentes en la reunión aseguran que el
secretario de Estado llegó a poner como referencia el acuerdo estatal de
negociación colectiva por el que la patronal y los sindicatos pactaron una
subida salarial del 1% para este año y del 1,5% para el próximo. No obstante,
desde el ministerio insisten en que no hay ninguna cifra sobre la mesa.
La negociación con los sindicatos de
funcionarios se prolongará hasta el 30 de julio, un día antes de que el Consejo
de Ministros apruebe los Presupuestos para 2016. El Ejecutivo aprobó ayer en el
Senado el techo de gasto de 2016 que fija una rebaja del 4,4% del gasto de los
ministerios por lo que no queda mucho margen para dar alegrías a los
funcionarios.
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